En 1990, Paraguay da inicio a un profundo proceso de reflexión y renovación de su sistema educativo el cual adquiere forma y define una estrategia durante 1996 en la propuesta denominada "Paraguay 2020. Enfrentemos Juntos el Desafío Educativo". Dicha propuesta buscaba mejorar la calidad de los aprendizajes y la equidad de su distribución, de manera de ampliar las oportunidades educativas de los niños y jóvenes de los sectores más desprotegidos y postergados del país.
Esta propuesta está dirigida a atender a los niños y niñas del nivel básico y en la población rural. Así, se establecen los siguientes propósitos para el nivel de Educación General Básica financiada por el Estado (Pública):
Desarrollar un currículum de calidad.
Mejorar la capacidad de gestión de las escuelas
Formar y capacitar docentes de calidad
Mejorar y expandir la infraestructura escolar
Proporcionar recursos de aprendizaje para las escuelas
Implementar programas de atención diferenciada a escuelas de alto riesgo educativo
En 1998, el gobierno promulgó la nueva Ley General de Educación introduciendo cambios sustanciales a la estructura y funcionamiento del sistema educativo, entre los cuales se destaca la formación de los alumnos en el dominio de las dos lenguas oficiales: Castellano y Guaraní. Lo anterior, en consideración de la existencia de dos idiomas oficiales de Paraguay: el Guaraní y el Castellano.
Según las cifras del Censo poblacional de 1992, el perfil lingüístico del país se estructura de la siguiente manera: 39,3% monolingüe guaraní, 49% bilingüe castellano y guaraní, 6,4% monolingüe castellano y 5,3% otros idiomas. Lo anterior refleja la complejidad del desafío al sistema de educación. Un 23,3% de la población urbana tiene el guaraní como idioma principal, mientras que en el sector rural dicho porcentaje supera e1 72%¹.
Por otra parte, se hacía cada vez más evidente la necesidad de acercar la formación inicial de los docentes hacia los desafíos que implicaba esta reforma. Sin embargo, junto con la reforma, el país era testigo de la fuerte expansión de la oferta de formación docente por parte de instituciones privadas, debido al gran aumento experimentado en la demanda por ingresar a los Institutos de Formación Docente, haciendo así más difícil el trabajo con los institutos y sus responsables².
Para abordar dichos desafíos, se diseña e implementa en 1994 el Programa de Mejoramiento de la Educación Primara, cuyos objetivos son: (i) mejorar la calidad de la educación preescolar y primaria; (ii) aumentar la eficiencia interna del sistema; (iii) optimizar el uso de los recursos asignados al sector; y (iv) fortalecer institucionalmente al Ministerio de Educación y Cultura (MEC).